Bailando en la montaña

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Con alegría

en unión a la Tierra

Bailo la Vida

 

Tranquilidad en la Naturaleza

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Dulce remanso

De serenidad y paz

Por la eternidad

Jugando en el parque

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Jugando, sueño.

Soñando, caminamos.

Viviendo, te amo.

Con los sueños en las manos

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Este ángel nos habla de la importancia de tener sueños y disfrutarlos. Algunos nos hacen vivir, en otros podemos encontrar consejos, y si meditamos sobre las pesadillas, tal vez puedan decirnos a qué le tenemos miedo y demos un paso más en el camino de superarlo.

Aunque algunas personas sueñan más que otras, todos nosotros lo hacemos, porque gracias a los sueños podemos liberar la tensión del día a día.

Hay sueños que recordamos perfectamente, incluso hay veces que los revivimos y sentimos cómo nos guían hacia el equilibrio emocional. Otros en cambio son angustiosos y en ellos experimentamos pánico, sudores, incluso podemos llegar a llorar con desesperación. En estos casos, los sueños nos permiten evolucionar si, al levantarnos con una mala sensación, meditamos, damos un paseo, nos tomamos tiempo libre y reflexionamos sobre qué es lo que nos ha hecho sufrir tanto.

Puede que lleguemos a la conclusión de que nuestro ego es más fuerte que nosotros y no quiere dejarnos en paz, pero gracias a los sueños podemos establecer un diálogo con él y rebajar su influencia en nosotros, de forma que podamos alcanzar la paz interior que tanto deseamos.

Tranquilidad en la pradera

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Este ángel nos dice que, cuando los seres vivos están en su hábitat, todo es armonía e ilusión.

Por desgracia, hoy en día los seres humanos compartimos un mismo y reducido espacio, muchos en grandes ciudades en las que, si somos afortunados, trabajamos para poder vivir. Eso nos quita tranquilidad y tiempo para reflexionar. Todo son prisas y estamos emocionalmente alterados y agresivos.

Diariamente sufrimos atascos de circulación, baches y suciedad en las calles, vemos campos quemados, animales en vías de extinción, aguas corrompidas por la industria, alteraciones en el clima. Todo esto, junto con el cansancio del trabajo y encontrar, al final del día, que también nuestro hogar está sucio o desordenado, nos hace sentir que vivimos en medio del caos.

El ángel nos propone, por nuestro bien físico y mental, ser un poco más disciplinados y dedicar unos momentos al día para hacer una pequeña meditación y tranquilizarnos, sintiéndonos unidos en armonía con nuestro entorno, dándole un respiro a nuestra vida, y así es posible que seamos más felices.

Desastre en el Medio Ambiente

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Este ángel nos aconseja pensar menos en lo material y en el deseo de poder, y prestemos más atención a todo lo que estamos destruyendo sin mirar al futuro. De seguir así, dentro de poco puede que todo sea desolación.

Nosotros mismos, egoístas, estamos quemando el futuro de nuestros propios hijos y nietos. ¿Nos hemos parado algún momento a observar lo bello que es nuestro planeta? ¿Y hemos pensado en las cosas tan maravillosas que tiene y que nos ofrece a cada momento?

Allí donde vayamos siempre hay algo bello que nos está pidiendo que lo conservemos para nuestros descendientes, para que ellos también puedan disfrutar de las maravillas que nos rodean: el silencio de las montañas, la suave brisa del movimiento de los árboles, la paz que transmite el murmullo del agua o el sosiego que produce estar delante de unas ascuas.

Si miramos al cielo, podemos ver su hermoso color azul y las nubes de formas y tonos diferentes, el calor del sol, la luna que nos invita al amor, el frescor de la lluvia que se mezcla con la tierra y nos transmite su profundo aroma… ¡Todo esto es Amor!

Dando Gracias a la Luna Llena

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Este ángel me susurra que la Luna llena simboliza la plenitud del Ser Interior y la satisfacción con uno mismo al saber que los esfuerzos y sacrificios que realizamos en el día a día son recompensados. Cuando nuestro comportamiento en la vida es íntegro, nos sentimos plenos y llenos de luz, una luz como la de la Luna llena, y podemos sentirnos bien por ello.

Como mujer, siento que me encuentro unida a los ciclos de la Luna y, al mirarla, me inunda con sentimientos de amor. Hablo con ella, le cuento mis alegrías y mis penas y se las entrego en oración, como si fuera una gran madre universal.

La Luna llena ilumina nuestro camino, nos acompaña y nos guía, nos regala su resplandor para que podamos alcanzar nuestros sueños más deseados.