El Camino hacia lo Desconocido

P6283334

El ángel nos susurra que no debemos albergar miedo en nuestro subconsciente, ya que siempre hay Amor a nuestra disposición para ayudarnos en cualquier dificultad.

A veces, la vida se convierte en una aventura y, a consecuencia de la incertidumbre, podemos temer que nos vaya a pasar algo negativo. Es un sentimiento que no podemos desechar tan fácilmente como nos gustaría.

Posiblemente, el mayor y más común sea el miedo a la muerte.  Nos horroriza, sentimos que nos hiela la sangre en las venas, pensamos cómo será nuestra muerte y, después, no volver a respirar, a ver la luz del cielo, la Tierra y todo cuanto nos rodea. Pero es el ciclo que debe cumplir todo ser vivo: morir para vivir.

Podemos llegar a experimentar una gran angustia cuando nos abruma el miedo por no saber qué hay después de la muerte, la duda de si encontraremos esa luz que algunos aseguran que han visto y si nos llenaremos de amor y paz, o si no encontraremos nada de eso.

De lo que sí estamos seguros es de que con la muerte dejamos de sufrir y eso nos anima a que, a pesar de que no nos guste bucear en nuestro subconsciente, demos un paso hacia nuestras profundidades y nos atrevamos a verlo cara a cara.

A veces, enfrentándonos al miedo y a la oscuridad que encontramos allá donde sólo nosotros somos capaces de llegar, podemos encontrar el mejor regalo, nuestra paz interior, para ofrecerla a todos los que nos rodean.

Silencio y prudencia

007

El ángel nos aconseja no inmiscuirnos en cosas de los demás ni hablar mal de nadie. Debemos ver, oír y no juzgar, pues con la vara que midamos seremos medidos.

Cuántas veces nos encontramos con los amigos, con los conocidos o con los familiares, empezamos a hablar y, casi sin darnos cuenta, ya estamos hablando negativamente de alguien, sin conocer tan siquiera sus motivos para hacer lo que estamos criticando.

Pero es que nosotros, todos, tendemos a comportarnos así y sin embargo, no aceptamos que los demás hablen en contra nuestra. Qué injustos somos. Nuestro objetivo debería ser vivir y dejar vivir, ayudando a que la tranquilidad y la felicidad sean la norma general en nuestra convivencia.

Invitación a la Danza

_MG_3598

El ángel nos sugiere que practiquemos cualquier tipo de danza todo cuanto podamos y con alegría, pues así podremos llegar a los ángeles, que son los que nos enseñan el camino del espíritu.

Todos los seres humanos nos encontramos felices cuando estamos bailando. Pensamos en el amor, nuestros cuerpos se mueven por muy pesados que sean y nos permitimos soñar. La felicidad que nos aporta el estar un momento con una persona que nos agrada hace que nuestro ser fluya con ilusión, que nos sintamos ligeros y más jóvenes, y que olvidemos nuestras preocupaciones.

Disfrutando del baile vivimos en el aquí y ahora. Es nuestra felicidad la que fluye por todo nuestro cuerpo y nuestra mente, haciendo de ese instante algo eterno.

Comentando las labores del día

005

El ángel nos aconseja hablar de los acontecimientos sencillos de nuestra vida cotidiana, sin rencor ni odio, pues, tanto si creemos que lo hemos pasado mal o bien, debemos meditar y saber que somos afortunados.

Solemos quejarnos de lo que no somos y de lo que no tenemos. Al final son cosas sin importancia, pues muchas veces le damos más valor a aquello que no lo tiene y, sin embargo, no apreciamos cuanto tenemos: salud, un techo bajo el que cobijarnos, ver el sol, la luna, las estrellas y la tierra que nos ha visto nacer, la sonrisa de un niño… ¡Tantas cosas que nos pasan desapercibidas!

Por eso debemos buscar cada día, aunque tengamos que dejar cosas sin hacer, tener una buena la comunicación con otros seres y comentar nuestras cosas con ellos. Les haremos saber así lo importantes que son para nosotros, y ellos podrían ayudarnos a encontrar soluciones a nuestros problemas, si es que los tenemos.

Hombre

008

El ángel nos dice que la madre es el refugio de todo nuestro sistema, la que permite hacernos fuertes ante las inclemencias de la vida: primero mientras estamos dentro de su útero, nuestro castillo, y después con su amor.

Todos los seres contamos con la protección de nuestros padres, pero puede haber muchas situaciones durante nuestra infancia en las que sintamos la falta de ese contacto con el amor que debemos recibir.

El calor maternal es un contacto que la madre naturaleza aporta a todos los seres. De hecho, siempre decimos “como el amor de una madre, no hay nada”, aunque depende de las circunstancias y de las madres. Por eso no hay que dejar de lado el calor del padre, aunque sea más disciplinado y con menos mimos.

Los dos amores nos son imprescindibles para crecer.

Descendiendo a la Tierra

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Los ángeles nos están enseñando que todos los seres humanos necesitamos del contacto con los demás para llegar a alcanzar el equilibrio que nuestro corazón necesita. Paz, armonía, amor al prójimo, amor a todo ser viviente, a nosotros mismos, a la Madre Tierra, al Cosmos, al Sol, a la Luna y a las estrellas. ¡Sin amor no somos nada! No podemos comprender el verdadero significado de nuestra existencia, para qué hemos nacido.

El amor es un sentimiento universal… Pero, por desgracia, qué pronto olvidamos con el paso de los años el amor que sentimos de niños, o de adolescentes, o cuando encontramos a esa persona especial con la que deseamos formar una pareja… ¡Es tanto el amor y la pasión, el deseo, que nos sentimos los más felices de la tierra! Tanto, que incluso nos da miedo que no vaya a durar.

Pero luego, la vida nos endurece, nos aburre lo cotidiano, algunas veces estamos tan atados a la rutina que no vemos forma de salir de ella. Y entonces no nos quedan ganas de esforzarnos y recuperar el amor, la pasión o el deseo, nos creemos los más infelices del mundo.

Pero los ángeles nos traen un aliento de esperanza y nos aseguran que no es así pues, incluso en medio de esa rutina y de las dificultades que hemos podido llegar a experimentar, hemos conseguido ser felices a nuestra manera, amando y procurando no hacer daño al otro. ¡No perdamos la ilusión!

Carta del Jefe Seattle a Franklin Pierce — EVE Museografía

Comparto esta publicación que me ha hecho reflexionar sobre la estupidez del género humano y su expresión en forma de avaricia y envidia.

Muchos de los que nos seguís, conocéis nuestro amor por las cultural indias, por todas y en todo el mundo, pero quizás con mayor debilidad, si cabe, por aquellas tribus llamadas “de las llanuras”. Ese amor nos ha llevado a recorrer mucho territorio, visitando reservas y paisajes de las diferentes naciones nativas, participando en los Pow wows, mostrando nuestro profundo […]

a través de Carta del Jefe Seattle a Franklin Pierce — EVE Museografía

Mujer

027

El ángel nos dice que todo nace de una mujer, de una hembra. Pero como en este mundo es imprescindible alcanzar la armonía, en la mujer también está el sexo masculino, equilibrando ambas energías al mismo nivel.

Viendo el mundo y las sociedades que lo forman, parece que siempre tienen que estar compitiendo los hombres con las mujeres y viceversa. Sin embargo, cuando encuentran su equilibrio, ambos sexos conviven en paz, con amor, dulzura, comprensión y pueden llegar a ser como uno sólo. No hay diferencia.

Es como reza la famosa cuestión “¿qué fue primero, la gallina o el huevo?”. Los dos han sido concebidos igual, con los mismos anhelos, con amor. Desde que se encuentran fecundados en el útero de la madre, el ser humano recibe la influencia benéfica de un doble amor, pues primero fue el amor de la pareja, que los llevó a concebir, y después el amor del padre y la madre durante la vida del nuevo ser.

La ilusión, la protección, el cariño, el afecto… Todo en sí es un cúmulo de pasiones por ese nuevo ser y ante su nacimiento, los demás, hombres y mujeres, nos sentimos plenos y realizados, maravillados y sobrecogidos ante el milagro de la Vida y el Amor.

Ofrenda a la Luna

_MG_3554

El ángel que observa esta ofrenda nos transmite la esencia que subyace en el hecho de que las mujeres somos muy receptivas ante la energía de la Luna: nos hace soñar, le hablamos como si nosotras y ella fuéramos una sola, cuando nos ilumina con su luz nos llenamos de una gran paz interior o nos hace sentir un amor que va más allá de nuestros sentidos.

Cuando nos dirigimos a ella podemos percibir la conexión con el Gran Espíritu y cuando abrimos los ojos y la observamos, nos sabemos protegidas por su luz. Cuando miramos a la Luna se produce un sentimiento en todas nosotras de amor, de romanticismo, de ilusión, de esperanza. Cuánto han escrito los poetas sobre ella, tanto como los músicos han cantado su inspiración.

La Luna nos alienta y nos hace vivir, enciende nuestras pasiones hasta casi hacernos delirar con su canto silencioso y, si la vemos mecerse en el agua, nos invita a bailar, o invita a nuestro alma a flotar en el aire al compás de las notas de su música, una melodía que armoniza con los sonidos de la noche.

Tranquilidad en la pradera

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

Este ángel nos dice que, cuando los seres vivos están en su hábitat, todo es armonía e ilusión.

Por desgracia, hoy en día los seres humanos compartimos un mismo y reducido espacio, muchos en grandes ciudades en las que, si somos afortunados, trabajamos para poder vivir. Eso nos quita tranquilidad y tiempo para reflexionar. Todo son prisas y estamos emocionalmente alterados y agresivos.

Diariamente sufrimos atascos de circulación, baches y suciedad en las calles, vemos campos quemados, animales en vías de extinción, aguas corrompidas por la industria, alteraciones en el clima. Todo esto, junto con el cansancio del trabajo y encontrar, al final del día, que también nuestro hogar está sucio o desordenado, nos hace sentir que vivimos en medio del caos.

El ángel nos propone, por nuestro bien físico y mental, ser un poco más disciplinados y dedicar unos momentos al día para hacer una pequeña meditación y tranquilizarnos, sintiéndonos unidos en armonía con nuestro entorno, dándole un respiro a nuestra vida, y así es posible que seamos más felices.