Hombre

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El ángel nos dice que la madre es el refugio de todo nuestro sistema, la que permite hacernos fuertes ante las inclemencias de la vida: primero mientras estamos dentro de su útero, nuestro castillo, y después con su amor.

Todos los seres contamos con la protección de nuestros padres, pero puede haber muchas situaciones durante nuestra infancia en las que sintamos la falta de ese contacto con el amor que debemos recibir.

El calor maternal es un contacto que la madre naturaleza aporta a todos los seres. De hecho, siempre decimos “como el amor de una madre, no hay nada”, aunque depende de las circunstancias y de las madres. Por eso no hay que dejar de lado el calor del padre, aunque sea más disciplinado y con menos mimos.

Los dos amores nos son imprescindibles para crecer.

Poniendo los relojes en marcha

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Cada amanecer

recomienza el tiempo…

¡No es más que ilusión!

Conectando con el Olimpo

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En el Olimpo,

dioses con forma humana

simulan vivir.