
Ángel de la guarda
dulce compañía
no me dejes sola
ni de noche ni de día
que me perdería

Ángel de la guarda
dulce compañía
no me dejes sola
ni de noche ni de día
que me perdería

Hermana mayor
Pilar, cobijo y amor
¡Dí al miedo «adiós»!

Luces eternas
iluminan mi tierra
¡Materia de Luz!

Mares en calma
Origen de la Vida
Misterio y Luz

Siendo el remedio para el escepticismo, el Dr. Bach habla de ella indicando que es «para aquellos que se desalientan fácilmente. Pueden progresar satisfactoriamente en la enfermedad o en los negocios de su vida cotidiana, y luego, ante el menor retraso u obstáculo en su progreso, dudan y se desaniman pronto».

El Amor es la energía más nutritiva, sanadora y ligera que existe. Lo invade todo. Lo Es Todo.
El Reiki es una herramienta que nos llena Amor y nos ayuda a ser conscientes de Él, gracias a la compasión y la complicidad que surge entre el terapeuta y el paciente.
Energías sutiles que se dan la mano y se acercan a nosotros, permitiéndonos identificarlas en nuestro interior.

Placer del alma
Disfrutemos la vida
Con los sentidos

Remedio para el descontrol y el miedo a sufrirlo, el Dr. Bach la explica como la flor del «miedo al descontrol mental, a que le abandone la razón, a hacer cosas temibles y horribles, indeseables y perjudiciales, pero que aún así se piensa en ellas y se siente uno impelido a realizarlas».

Jugando, sueño.
Soñando, caminamos.
Viviendo, te amo.

El ángel nos dice que todo nace de una mujer, de una hembra. Pero como en este mundo es imprescindible alcanzar la armonía, en la mujer también está el sexo masculino, equilibrando ambas energías al mismo nivel.
Viendo el mundo y las sociedades que lo forman, parece que siempre tienen que estar compitiendo los hombres con las mujeres y viceversa. Sin embargo, cuando encuentran su equilibrio, ambos sexos conviven en paz, con amor, dulzura, comprensión y pueden llegar a ser como uno sólo. No hay diferencia.
Es como reza la famosa cuestión «¿qué fue primero, la gallina o el huevo?». Los dos han sido concebidos igual, con los mismos anhelos, con amor. Desde que se encuentran fecundados en el útero de la madre, el ser humano recibe la influencia benéfica de un doble amor, pues primero fue el amor de la pareja, que los llevó a concebir, y después el amor del padre y la madre durante la vida del nuevo ser.
La ilusión, la protección, el cariño, el afecto… Todo en sí es un cúmulo de pasiones por ese nuevo ser y ante su nacimiento, los demás, hombres y mujeres, nos sentimos plenos y realizados, maravillados y sobrecogidos ante el milagro de la Vida y el Amor.